martes, 8 de octubre de 2013

El chavismo extendió sus raíces por Latinomérica

ANTONIO MARIA DELGADO/ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM
La desaparición física de Hugo Chávez y los crecientes problemas políticos y económicos que enfrenta su heredero, Nicolás Maduro, no quieren decir necesariamente que el Socialismo del Siglo XXI tenga sus días contados.


Y es que incluso si Venezuela logra recuperar su democracia, ya el mal ya está hecho, con el chavismo introduciendo un modelo político de exportación que podría continuar ganando adeptos en otros países que aún entran en la órbita del Socialismo del Siglo XXI, advierte Luis Fleischman, profesor adjunto de Sociología y Ciencias Políticas del Wilkes Honor College de la Florida Atlantic University.

“America Latina tiene que comenzar a prestarle mas atención a lo que está sucediendo. Hay países, gobiernos, con larga tradición demócrata que están en este momento totalmente indiferentes a todo esto”, comentó Fleischman, quien acaba de publicar el libro “Latin America in de Post-Chavez era”.

Lo que está sucediendo es que las democracias de la región están bajo la amenaza de un proyecto político continental que se declara democrático ante los ojos del mundo, pero que en su esencia es revolucionario y autoritario, explicó.

“Al régimen venezolano no se le puede mirar como si se tratara de un gobierno socialista que asume el poder para funcionar bajo un esquema democrático. Esto no es así, el gobierno de Chávez es un régimen altamente revolucionario, es un gobierno que tiende a controlar a la sociedad civil por medio de la dominación y la intimidación”, dijo Fleischman.

“Es un movimiento que tiene características totalitarias, en el sentido de que todos los grupos de la sociedad civil se van reprimiendo, y no solamente los grupos de empresarios, sino también los de la clase obrera, porque las organizaciones de trabajadores están vistas como asociadas con el viejo régimen”, explicó Fleischman.

Además de a los empresarios y a los trabajadores, el sistema doblega o destruye todo mecanismo de organización de la sociedad, además de la arquitectura del Estado, dejando de lado el principio democrático básico de la separación de poderes, dijo.

“Hay un elemento de acumulación y de control del poder por sobre la sociedad civil. Por eso uno de los elementos que caracterizan al régimen creado por Chávez es la unión entre los militares y el pueblo. Es una vieja idea introducida por [el sociólogo argentino Norberto] Ceresole, pero que Chávez la ajusta a sus necesidades y la ejecutó cooptando a los militares para que se unan al régimen de él”, agregó.

Fleischman explica en su libro que el chavismo surgió en América Latina debido principalmente al fracaso de la dirigencia política tradicional de países como Venezuela, Bolivia y Ecuador de atender los problemas de los electores.

“Es una desconexión, es un problema de deficiencia democrática, deficiencia institucional democrática. Y se produce en medio de la falta de conexión entre los partidos y la sociedad civil, entre el Estado y la sociedad civil”, explicó.

Y es en el marco de ese proceso de alienación donde aparecen estos líderes carismáticos, que no forman parte del orden establecido, que no militan en los partidos tradicionales, y que vienen con una agenda revolucionaria que busca justamente tratar ese déficit que la democracia se muestra incapaz de llenar.

“Entonces es precisamente esa desconexión entre la población y los partidos políticos lo que permite el avance de esta revolución”, expresó.

Pero si fue la deficiencia democrática lo que creó el suelo fértil para la aparición del chavismo, la verdad es que este tipo de régimen no está interesado en fortalecer la democracia con sus mecanismos para proteger a las minorías y sus sistemas internos de control.

De lo que si hace uso es de las elecciones para tratar de mantener la mascara de democracia.

“Las elecciones se llevan a cabo siempre cuando le sirven al régimen, y el régimen utiliza los recursos que tiene para poder generar lealtades, y luego acompaña todo esto con tácticas de intimidación”, dijo Fleischman.

Pero la afinidad del régimen por la vía electoral es efímera.

Fleischman pronosticó que el régimen venezolano dejará de convocar elecciones en un futuro cercano, ahora que la escasez de recursos y los avances de la oposición le dejan poco espacio para salir airoso en las urnas.

“El régimen dejará de hacer uso las elecciones y eventualmente serán abolidas”, sentenció.

Sobre las acusaciones de que Maduro haya cometido fraude en las elecciones presidenciales de abril, Fleischman dijo que la mentalidad revolucionaria de que el fin justifica los medios impera dentro del chavismo y que bajo esa perspectiva, la posibilidad de que haya habido un robo electoral no puede ser descartada.

“Los chavistas no juegan limpio, el modelo no está diseñado para otra cosa que no sea perpetuarse en el poder”, comentó Fleischman.

“No hay salida electoral en Venezuela. Y pienso que los venezolanos tienen esto cada vez más claro”, dijo.

El Nuevo Herald

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