Por Gonzalo Guillén/gguillen@elnuevoherald.com
Bogotá - Diana Rincón tenía 22 años, sabía a ciencia cierta que iba a morir pronto y a pesar de su cristianismo acendrado no temía un castigo por su comportamiento -ir al infierno. Por el contrario, expresamente quería salir de él y lo consiguió el 30 de octubre pasado.









