lunes, 27 de octubre de 2014

¿Un simple cambio ministerial?/VenEconomía lunes 27oct14

VenEconomía
Nicolás Maduro terminó el viernes pasado con un anuncio sorpresivo: El mayor general Miguel Rodríguez Torres sale del Ministerio de Interior, Justicia y Paz (MIJP), para ser sustituido por la almirante Carmen Teresa Meléndez, la primera mujer que ocupa este cargo en toda la historia de Venezuela.


Con Meléndez, Maduro concreta el segundo cambio ministerial en este despacho en los 18 meses que lleva en Miraflores, y completa la docena de nombres que han ejercido como ministros en el área de seguridad nacional en 14 oportunidades desde 1999 (casi uno por año).

Simples remociones o enroques que no cambian el hecho de que la ingente inseguridad en el país, sea uno de los principales problemas que preocupan y acorralan a los ciudadanos, merman la población en edad productiva e impulsan al éxodo a jóvenes venezolanos.

Meros cambios de nombre que no han hecho diferencia alguna para garantizar la seguridad ciudadana en un país donde la delincuencia, la violencia y la alta criminalidad han echado raíces y colocado a Venezuela entre los países con mayor tasa de homicidios de la región y el mundo (79 por cada 100.000 habitantes y 91% de impunidad según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia). Trágico resultado que se da a pesar de los 20 planes de seguridad que han sido anunciados desde 1999 y de todos los cambios realizados en el manejo del sistema policial con criterios políticos.

Sin embargo, a pesar de lo frecuente de las remociones en el despacho de Interior y Justicia (y ahora de Paz), la despedida de Rodríguez Torres ha causado un revuelo en la opinión pública venezolana debido a los hechos que la precedieron y a la percepción generalizada de que el monopolio de las armas y la fuerza se le está escapando de las manos al Estado.

Cabe recordar, que Ramírez Torres fue el hombre fuerte de Maduro para reprimir y violentar los más mínimos derechos humanos de los estudiantes, sociedad civil y trabajadores que en todos estos meses han salido a protestar por una y otra razón. Pero, tal parece que su dominio y su poder de represión comenzaron a mermar luego del asesinato de Robert Serra y el enfrentamiento sangriento entre el CICPC y el Colectivo 5 de Marzo, donde cayeron abaleados varios de los miembros del colectivo.

Es temprano para afirmar si la salida de Rodríguez Torres es otro rutinario cambio de nombres en MIJP, con lo cual poco cambiaría en el mal manejo de la política de seguridad, salvo de ir a peor pues a la almirante Meléndez no se le conoce por su competencia en el área.

O si es una pieza de ajedrez que pierde uno de los grupos de la “revolución” que están en pugna, y al cual ubican cercano a Diosdado Cabello, irónicamente tildado de menos radical. Lo que tampoco hace visualizar cambio alguno en los altos indicadores de criminalidad.

O que con la baja de Rodríguez Torres los “colectivos” (léase grupos violentos armados por el gobierno en estos 15 años, el pilar de la revolución, como afirma Iris Varela) lograron una gran victoria al “arrugar” Maduro y acatar su petición de destituir a Rodríguez Torres.

Y si, como afirma el politólogo Carlos Raúl Hernández, el ministro perdió la pelea de “someter” a los colectivos y estos “se impusieron por encima del monopolio de la fuerza que tiene el Estado”, la delincuencia seguirá campeando por Venezuela y la vida de los venezolanos estará aún más en el filo de una navaja en manos de criminales.

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