jueves, 17 de abril de 2014

Diálogo ensancha fisuras entre sectores de la oposición en Venezuela

ANTONIO MARIA DELGADO/ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM
Las conversaciones entre el régimen de Nicolás Maduro y dirigentes de la oposición están ensanchando las fisuras entre los adversarios del chavismo, con un bando denunciando el diálogo como el suministro de oxígeno a un gobierno debilitado y con el otro describiendo el proceso como un nuevo frente desde donde también embestir a la “revolución bolivariana”.


En el centro de la discordia está la desconfianza acumulada de un sector de la oposición en las habilidades de su ex candidato presidencial Henrique Capriles, de luchar contra un régimen al que acusan de haber secuestrado las instituciones democráticas del país y el temor de que ayude a Maduro a desmantelar las manifestaciones estudiantiles que tienen en jaque al régimen.

Y quienes critican las conversaciones también argumentan que el proceso termina por legitimar a Maduro, ya que la oposición congregada bajo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha acusado al gobernante de robarse las elecciones del año pasado y lo ha calificado de ilegítimo por haber cometido crímenes de lesa humanidad contra los manifestantes.

“La MUD se está convirtiendo en el oxígeno de Maduro”, afirmó Antonio De La Cruz, director ejecutivo de Inter-American Trends en Washington.

“Con esto del diálogo, ellos [los máximos líderes del régimen] están hablando para fuera, no están hablando para dentro. Están tratando de ganar puntos en el exterior, tratando de recuperar parte de la legitimidad [en los ojos de la comunidad internacional]”, agregó.

De especial interes para el chavismo es el congelamiento de las sanciones que están siendo promovidas por influyentes legisladores estadounidenses contras las propiedades de altos funcionarios venezolanos en Estados Unidos, iniciativa que busca castigar las violaciones de los derechos humanos cometidos por el régimen, agregó.

Las autoridades del Departamento de Estado han anunciado que no introducirán sanciones siempre y cuando las partes sigan dialogando, resaltó De La Cruz.

Pero quienes defienden la asistencia de los integrantes de la MUD a la mesa de negociaciones expresan que el diálogo hace más bien que mal.

José Hernández, secretario adjunto del capítulo en Florida de la MUD, dijo que las negociaciones no suspenden automáticamente las sanciones, sino que éstas quedan vigentes y listas para ser aplicadas contra la máxima cúpula chavista, si es que deciden retirarse del diálogo por considerarlo inconveniente.

Hasta el momento, representantes de la oposición se han sentado con el chavismo para conversar en dos ocasiones, la primera de ellas la semana pasada en una sesión televisada que lució más como un debate que un proceso de negociaciones, y donde observadores coinciden en que el chavismo pasó por la peor parte.

El segundo encuentro, descrito como una reunión preparatoria, fue sostenido el martes por la noche a puerta cerrada entre una delegación del gobierno, encabezada por el vicepresidente Jorge Arreaza, y representantes de la MUD.

Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo del bloque opositor, expresó que el nuevo encuentro permitió avanzar en el compromiso de crear grupos de trabajo para buscar soluciones a los temas de conflicto.

“La aspiración que compartimos los representantes del gobierno y nosotros [...] de que ese proceso pueda culminar en una elección [...] de magistrados al Tribunal Supremo idóneos, que puedan ser elegidos de acuerdo a lo que dice la constitución con el voto de las dos terceras partes de la Asamblea Nacional”, dijo el dirigente opositor tras una reunión que se prolongó casi cuatro horas.

Pero quienes critican el diálogo consideran que es infructífero caminar de la mano con el chavismo en la búsqueda de soluciones porque el problema reside en el mismo régimen.

“¿Qué es lo que se busca, la paz social? Aquí no hay una guerra civil. Lo que tenemos es a un estado todopoderoso atacando a unos civiles”, comentó en Miami el asesor político Esteban Gerbasi.

“Lo que está motivando la calle es la necesidad de recomponer el país, porque el país es ingobernable con estos tipos. De modo que la solución es la salida de Maduro y por eso es que de allí al final no va a salir nada. Quizás algo de tiempo para Maduro, pero nada realmente duradero que pueda desactivar el descontento que están motivando las protestas”, agregó.

TORMENTA PERFECTA

Maduro enfrenta actualmente una tormenta perfecta, con una aguda crisis económica de magnitud sin precedentes en la historia moderna del país y manifestaciones realizadas a diario por los estudiantes.

Hasta el momento, el régimen ha enfrentado las manifestaciones mediante la represión, proceso que ha dejado más de 40 muertos, más de medio millar de heridos y más de 2,000 detenidos.

El analista político y columnista Orlando Vera-Blanco coincidió con Gerbasi en que ninguna de las exigencias de los estudiantes puede ser atendida realmente con el chavismo en el poder.

“El llamado de la calle es muy puntual, queremos futuro y por lo tanto hay que revisar profundamente las políticas de control económico del chavismo, sus cercos económicos. La calle dice queremos democracia y queremos libertad, con lo cual queremos elegir de manera transparente y real a las autoridades del Estado. Queremos libertad a los presos políticos y que cese la persecución a la disidencia política, queremos una verdadera pluralidad política. Y queremos que Venezuela, siendo un país rico, deje de seguir obedeciendo a los intereses de Cuba”, explicó Vera-Blanco desde Montreal.

La solución de esos reclamos conllevaría desmontar gran parte del modelo chavista, algo que el régimen no parece dispuesto a hacer.

Y también está el hecho de que en las conversaciones no está participando ninguno de los sectores de la oposición que promueven las manifestaciones en la calle: los sectores estudiantiles y los dirigentes de la oposición Leopoldo López (quien está detenido), María Corina Machado y Antonio Ledezma.

“¿Quién eligió a estos 10 apóstoles [de la MUD] para ir a sentarse con el gobierno. La respuesta es que se eligieron ellos mismo, y los aceptó el gobierno. Y la gran pregunta es ¿por qué no están en ese dialogo los otros sectores, que son los afectados”, comentó Vera-Blanco.

Pero que estos grupos no estén presentes no descalifica automáticamente la acción de la MUD, que está utilizando el evento para cantar en público verdades incómodas para el régimen, como sucedió en el primer encuentro, y para obtener concesiones políticas que luego puedan ser utilizadas en la causa, como fue anunciado al termino del segundo.

Para el periodista Rafael Poleo, dueño del diario El Nuevo País y la revista Zeta, las presiones ejercidas desde los distintos flancos por cada uno de los sectores de la oposición están gradualmente avanzando la causa democrática de la nación sudamericana.

“Hay que lograr una sinergia entre los tres polos”, escribió Poleo en una columna el miércoles.

“Los estudiantes, la MUD y el trío Ledezma-Leopoldo-María Corina son esos factores que actúan en concertación, de hecho no calculada, sino producto espontáneo de la realidad. El efecto sumado de esos esfuerzos es superior a la simple suma de ellos. [Y] Quienes los contraponen retrasan los resultados, porque debilitan esa poderosa sinergia”, señaló Poleo.
Cort. El Nuevo Herald

No hay comentarios:

Publicar un comentario