miércoles, 22 de enero de 2014

Los acaparadores

Para el ministro las amas de casa serían una suerte de "infantería" en la supuesta "guerra económica" que servirían de avanzadas para propiciar estos días de anaqueles vacíos

LUIS MANUEL ESCULPI/TalCualDigital
Constituye un verdadero ejercicio rutinario de los diversos voceros gubernamentales, incluyendo por supuesto el principal, responsabilizar a otros de los males que azotan al país. El próximo mes cumplen 15 años en el poder y aún culpan de todas las calamidades a la mal llamada V República.

En los últimos días han surgido planteamientos verdaderamente originales; la única causa de la violencia y la inseguridad es la programación televisiva, excluyendo por supuesto la de VTV, Vive TV, el canal de la Asamblea y el resto de los medios oficiales.

Muy lejos de nosotros la idea de defender la pésima calidad de la televisión venezolana, sin duda ella puede y debiera ser mejorada. Pero ese no es el propósito de la tarea que le ha sido encomendada a la flamante ministra de Información; conociendo los antecedentes de su política hacia los medios de comunicación del gobierno, no constituye un prejuicio suponer que detrás de tal mandato existe el propósito de censurar y controlar.

Verdaderamente original fue la afirmación del ministro para la Alimentación, quien antes presidió Mercal, Félix Osorio, quien responsabilizó al "acaparamiento doméstico" (hay que emplear las comillas) de la ausencia de harina precocida en los anaqueles.

Pensamos que por definición un acaparamiento que cause una ausencia total de productos, no puede ser doméstico y que las amas de casa que andan no "de cumbre en cumbre" sino "de supermermercado en supermercado" (insisto, hay que usar comillas) para comprar 4 paquetes por persona, que impone la limitación por la escasez, no son las responsables de la inexistencia de esa harina y de los otros productos de primera necesidad, cuya búsqueda provoca largas colas desde los más sofisticados automercados hasta los bicentenarios o Mercales.

A partir de esa insólita afirmación del ministro descubrimos que no es justo hablar de acaparadores, es más apropiado hablar, de acuerdo con la jerga oficial, de "acaparadores" y "acaparadoras" (seguiremos con las comillas) y sabemos también que los "acaparadores y acaparadoras" son quienes se calan larguísimas colas.

Para el ministro las amas de casa serían una suerte de "infantería" en la supuesta "guerra económica" que servirían de avanzadas para propiciar estos días de anaqueles vacíos, y por supuesto, persiste en la práctica de señalar a otros y evadir la responsabilidad de sus fracasos en todos aquellos cargos que ha ocupado, lo que constituye un rasgo muy característico de quienes hoy ejercen funciones de gobierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario