lunes, 6 de diciembre de 2010

Inquina e improvisación de quien comanda

Por: VenEconomía
Ordenar y ordenar a diestra y siniestra, no es gobernar. Menos se gobierna a un país cuando las órdenes se dictan sin reflexión y con inquina. Este tipo de mandato sólo trae anarquía, desorden y gesta focos de violencia en la población.



Trágicamente para los venezolanos, todas las acciones del Gobierno que ocupa desde hace 12 largos años al país han sido marcadas por la siembra de odio de clases y la exclusión de quienes no marchan al ritmo de la revolución castrocomunista que instaura Hugo Chávez.
También trágicamente, en esta tormentosa temporada de lluvias que ha puesto al país bajo las aguas y ha dejado al descampado a miles de ciudadanos, ha salido a flote lo peor de este errático proyecto de país.
Este domingo, Hugo Chávez luego de ignorar por más de quince días la emergencia que afectaba al Estado Miranda, hizo un vuelo rasante por la región de Barlovento. Lamentablemente, en vez de llevar recursos, soluciones y sosiego, llevó demagogia, ilegalidades y confrontación.
En declaraciones altisonantes y envenenadas el mandatario ordenó a los damnificados tomar "temporalmente" edificios vacacionales, casas de veraneo y hoteles de esa zona. Esta insólita e ilegal orden fue rápidamente desmentida por el vicepresidente Elías Jaua, quien aclaró que el mandatario no dijo lo que todos los televidentes y radioyentes escucharon, sino que la toma sería sólo de los hoteles en colaboración con los propietarios de éstos.
Independientemente de esa aclaratoria, será difícil borrar el mal que hizo la irrazonable declaración del comandante al desarrollo de esta zona, que vive principalmente del turismo endógeno.
Este fin de semana, el mandatario nacional, aparentemente sobrepasado en su capacidad de manejarse coherentemente en tiempos de crisis, también anunció que daría carta blanca para subir la cota entre 80 y 100 metros para construir en el Parque Nacional El Ávila, en la parte que colinda con el Litoral Central. Se olvida el comandante en jefe, que el deslave de 1999 que devastó a ese litoral, se debió en gran parte a las deforestaciones indiscriminadas en el Ávila y el complejo montañoso del litoral. Con la orden de subir la cota para construir en el Ávila, se está asegurando a futuro nuevas tragedias.
La tirria irrazonable del Gobierno a la oposición democrática, ha llevado a un mando irracional del país, y en consecuencia a su hundimiento en la ruina y el desamparo.
Al igual que Haití, cuya población está sumida en la miseria y en la insalubridad por no haberse preparado para confrontar contingencias de ningún tipo, en Venezuela la inquina y la improvisación al mando de Hugo Chávez han sembrado en estos 12 años penurias para la población.

No hay comentarios:

Publicar un comentario