martes, 11 de diciembre de 2012

El triunfo del ala civil

El sucesor comenzó desde abajo como sindicalista y escaló dentro de la revolución hasta ser Vicepresidente. Se ha mantenido al lado de Chávez durante su enfermedad, cuenta con apoyo cubano e imagen internacional

DAYIMAR AYALA ALTUVE/TalCualDigital
A sus 50 años se pudiera decir que Nicolás Maduro Moros ha pasado por casi todos los escaños de la política, comenzando desde abajo. Inició dirigiendo el sindicato del Metro de Caracas cuando era chofer de los metrobuses, un cargo que habría asumido expresamente para hacer labor sindical.

Su relación con Chávez tiene sus raíces en 1992, cuando Cilia Flores ejerció como la abogada de los militares alzados contra el presidente Carlos Andrés Pérez.

En 1998 fue escolta y asistente del entonces candidato a la presidencia, Hugo Chávez. Una vez ganadas las elecciones y convocada la Asamblea Nacional Constituyente, Maduro estuvo allí como redactor de la Constitución de 1999.

Luego fue electo diputado de la primera Asamblea Nacional en el 2000 y reelecto en 2005. Al año siguiente, se convirtió en el tercer presidente de la AN, pero duró poco tiempo a petición de Chávez de llevarlo al Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces, prácticamente heredó el puesto a su pareja, Cilia Flores, quien se mantuvo al frente del Legislativo hasta 2010.

Pese a no tener carrera diplomática o profesión conocida, Nicolás Maduro ha ejercido como Canciller de la República por seis años y tres meses, manteniéndose como uno de los ministros más estables en el gabinete de alta rotación de Hugo Chávez.

Actualmente sigue encargado de ese despacho mientras ejerce, al mismo tiempo, como Vicepresidente Ejecutivo. Usa traductores porque solo habla castellano.

Chávez ha sido uno de sus defensores, siempre ha resaltado cómo un "autobusero" llegó hasta las altas esferas del poder. También ha bromeado sobre la inclinación de Maduro por comer sándwiches submarinos. "La otra vez se comió una bandeja", dijo el mandatario en una alocución.

Según fuents políticas, tres características se le pueden atribuir a Nicolás Maduro: ser de un ala menos radical del chavismo y contar con la simpatía hasta de los militares, luego de un presunto acuerdo de entendimiento en 2011 con esa vertiente representada por Diosdado Cabello.

Se le atribuye gran capacidad de negociación, por lo que representa al gobierno en las negociaciones sobre la amnistía a los presos políticos.

CIVILES Y MILITARES
"Mi opinión firme, plena, como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario, que obligaría a convocar a elecciones presidenciales ustedes elijan a Nicolás Maduro como Presidente", sentenció Hugo Chávez el sábado al referirse al caso de que no pueda asumir el nuevo período el 10 de enero.

Mucho se especuló sobre quién podría suceder a Chávez en caso de una eventualidad. Él mismo despejó las dudas y se inclinó por la lealtad de Maduro. Por ahora, queda minimizada el ala militar del PSUV, encabezada por Diosdado Cabello y donde lo acompaña Francisco Ameliach, Luis Reyes Reyes y Freddy Bernal, entre otros.

Maduro tiene el respaldo de Adán Chávez, Cilia Flores, Darío Vivas, Iris Varela, Francisco Arias Cárdenas, Aristóbulo Istúriz, Héctor Navarro, Blanca Eeckout, e incluso del mismo Elías Jaua.

LA BENDICIÓN CUBANA
 Nicolás Maduro fue el único vocero, además de Chávez, que informó sobre el padecimiento del Presidente hace 18 meses desde Cuba. Maduro contaría con el respaldo y aceptación de los líderes cubanos por su discurso antiimperialista.

En contraposición, Diosdado Cabello no cuenta con esa bendición y de esa plana mayor roja es el único que no ha viajado a la isla caribeña.

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