lunes, 12 de julio de 2010

Hablaba por chat cuando una bala entró a su casa y lo mató

Al menos 32 muertes violentas ocurrieron en Caracas entre viernes y domingo

La familia de Carlos González está acostumbrada a recogerse temprano para evitar los tiroteos en el barrio San Miguel de la Cota 905. A las 9:20 de la noche del viernes casi todos estaban ya acostados, pero Carlos y su hermano de 16 años, aún estaban despiertos, y el joven estaba en la computadora hablando por el messenger. Desde dos lugares diferentes se escuchaban las balas.


Carlos le gritó a su hermano que bajaran a otra parte de la casa, donde era más seguro. Cuando emprendían la huida escuchó tras de sí que su hermanito estaba herido. Una bala había atravesado la reja y la puerta de metal y le había dado al chico en el pecho.

El papá del joven, Rodolfo González, se enteró de lo ocurrido. Las manos le temblaban; "no podía ni siquiera buscar un numerito para llamar a alguien", cuenta. Lograron llevar al chico a la clínica popular de El Paraíso, pero para cuando llegaron ya había muerto.

El adolescente había pasado a cuarto año en un liceo en Los Rosales, y era el menor de seis hermanos. Decía que cuando se graduara quería ser abogado.

Su papá comenta que en el barrio los tiroteos son a toda hora, y que la policía nunca se ve por allí. "Ahorita no hay seguridad ni dentro de las propias casas", comentó.

Carlos dice, en voz más bien baja, que quiere que se haga justicia: "La muerte de una persona tan joven no puede quedar así" explica.

La muerte del chico es uno de los al menos 31 decesos por causas violentas ocurridas en la capital entre las seis de la mañana del viernes y la misma hora de este domingo".

Tres hermanos muertos

José Luis Avendaño, de 32 años, fue la noche del viernes a casa de un amigo en el callejón Los Bucare, en el sector La Charanga, de Macarao. A las tres de la madrugada Avendaño fue interceptado por sujetos que pretendían quitarle su moto, una Bera 200. Avendaño se resistió, y le dispararon en el pecho.

A la hermana del joven, que también vive en la zona, le dijeron en la mañana que había una persona muerta y ella decidió que de bajada al mercado, se fijaría a ver de quién se trataba. Al llegar descubrió que era su hermano.

Hace nueve años que los padres de Luis se mudaron a Los Anaucos en Valles del Tuy, pero de los cuatro varones de la familia, tres han sido asesinados en cuatro años.

Jean Carlos Avendaño, de 20 años, fue asesinado hace cuatro años, Manuel Avendaño, de 19 hace tres; ambos murieron en la misma zona que Luis.

El padre de los hermanos, José Felipe Avendaño, relató que los asesinos de Luis se llevaron la moto con sus papeles y el celular de Luis.

"Aquí hay que ponerle mano dura a esto, porque saquen la policía que saquen, no pasa nada, porque lo que falta es Gobierno", comenta Avendaño.

Dos muertes más

La madrugada del pasado sábado Rafael Eduardo Istúriz, de 27 años, estaba en la puerta de su casa, en el callejón Villanueva, en la calle Los Mangos de La Dolorita, Petare, compartiendo con unos amigos, como siempre solía hacer. Algunos vecinos estaban también en la calle en la misma zona.

Cerca de las 4:30 de la mañana del sábado unos sujetos llegaron a la zona disparando. Istúriz recibió tres tiros en el pecho, y otro vecino murió en el lugar. Aunque la familia llevó a Istúriz al Domingo Luciani, él murió cuando lo metieron al quirófano.

Su hermana, Laura Istúriz, dice que él era soldador y una persona trabajadora. Para ella el ataque iba dirigido a alguna de las personas que estaba en la calle, y su hermano fue una víctima de paso, pues allí los tiros son frecuentes.


Laura Dávila Truelo
EL UNIVERSAL

 

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