sábado, 26 de noviembre de 2011

Rodríguez Zapatero achaca la derrota electoral a la crisis, pero justifica sus medidas

El presidente en funciones del Gobierno español y líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, achacó hoy la derrota electoral sufrida por su partido a la crisis económica que atraviesa el país y a errores de gestión y comunicación, pero justificó sus medidas como necesarias.

"Cuando os digo que hicimos lo necesario, que no había alternativa y en condiciones muy difíciles, es lo que he pensado desde ese momento", señaló el jefe del Ejecutivo al abrir con su intervención la reunión del Comité Federal del PSOE, el máximo órgano de dirección entre congresos.

La dirección socialista se reúne hoy en Madrid para analizar el histórico descalabro sufrido en las elecciones del domingo pasado, en las que se impuso el conservador Partido Popular (PP) por mayoría absoluta, y convocar un congreso para febrero del que saldrá un nuevo líder.

Zapatero reconoció que los socialistas han salido "heridos" de la derrota en las elecciones, en las que, dijo, "ha primado en la valoración social el reproche por las consecuencias de la crisis y la situación del empleo, como la más visible y dolorosa de todas ellas".

España, con un crecimiento cero, cuenta con casi cinco millones de desempleados, más del 21 por ciento de la población activa, índice que supera el 45 % en los menores de 25 años.

La crisis y la exigencia de la UE de reducir el déficit público, unido al acoso de los mercados financieros sobre la deuda española, obligaron a Zapatero a adoptar medidas y recortes muy impopulares, con rebajas de los salarios de los empleados públicos y la aprobación de una polémica reforma laboral, que le supuso una huelga general en 2010.

El todavía líder socialista, que renunció a presentarse de nuevo a las elecciones y cedió el testigo a Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que en el ánimo de muchos ciudadanos se ha impuesto "el deseo de cambiar la realidad por la vía de cambiar de Gobierno".

También Rubalcaba, que tomó la palabra tras el líder socialista, asumió "en primera persona" el mal resultado en las elecciones, aunque consideró que no ha habido una "derechización" de la sociedad española, sino una dispersión del voto socialista.

El cabeza de lista del PSOE a las pasadas elecciones no aclaró si optará a suceder a Zapatero como secretario general de los socialistas, pero destacó que el proyecto electoral socialista "era para gobernar, pero también para la oposición".

Pidió, asimismo, un Congreso participativo y democrático, y después unidad e integración para superar al PP.

Tampoco la ministra en funciones de Defensa, Carme Chacón, la otra persona que más suena en las quinielas como posible aspirante a la secretaria general, desveló hoy si será candidata y se ha limitó a señalar que el PSOE sabrá "hacerlo bien".

Los socialistas deben convocar hoy el congreso ordinario que renovará en febrero en la ciudad española de Sevilla (sur) la dirección del partido y su proyecto político.

Globovisión/EFE

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