miércoles, 12 de mayo de 2010

Lo que vi en Colombia//Nitu Pérez Osuna

Increíblemente, en la semana en la cual estuve en Colombia pude apreciar, a la vez, el crecimiento de la candidatura de Mockus así como la importante arremetida de Santos.

Lo de Mockus tiene una explicación subyacente: la gente siente que las FARC están tan disminuidas, que no tienen posibilidad de reorganizarse y arremeter nuevamente contra la tranquilidad que, al menos en las grandes urbes, se respira. ¡Cuidado!


Así que la paz es el nuevo compromiso por sellar y asumen que el lituano es más para ese proceso que cualquier otro. De suerte que lo que más conspira contra Santos es el éxito de la gestión de Uribe en cuanto a la seguridad democrática. Los colombianos no quieren hablar más de la guerra, están cansados de ella y creen (o quieren creer) que la misma está superada ¡Cuidado!

A este hecho se le suma además que quienes cambiaron la faz de las urbes colombianas como buenos alcaldes (Fajardo de Medellín, Lucho y Peñalosa de Bogotá) y aprovechando el clima creado por la administración Uribe, están resteados con la candidatura de Mockus acrecentando la llamada "ola verde".

Curioso caso el de este profesor que a pesar de confesar una importante enfermedad, ser apenas de la primera generación de colombianos de su familia y tener el recuerdo aquel de la bajada de pantalón, así como de sus innumerables excentricidades, parece unificar la oposición a Uribe incluso más allá de las fronteras. Pero no puedo dejar de confesar que el hecho de que el lituano sea un fenómeno principalmente mediático como aquel de Chávez hace 11 años, me produce pánico.

Del otro lado está el hombre que garantiza la continuación del gobierno más exitoso en la historia de Colombia y quien fue protagonista de los mayores triunfos militares en la lucha contra las FARC. Mientras Mockus gana en las grandes urbes en las cuales ya no se recuerdan los ataques de los comandos urbanos de la guerrilla, Santos barre en el campo que fue la gran víctima de los subversivos y que sigue albergando el miedo a un rearme de este flagelo.

De repente a los colombianos el intentar un camino distinto les puede parecer atractivo…pero es obligación de los venezolanos advertirles, tanto a ellos, en general, como a Antanas Mockus, en particular, los efectos devastadores de este tipo de proyectos cuando se desvían…tal y como ha sucedido en Venezuela. Y es importante indicar una incongruencia: Soy testigo de cuán mal visto es Chávez en la Colombia de hoy día, nunca antes había escuchado tantos calificativos negativos hacia un mandatario venezolano…pero todo indica que el señor Chávez ha logrado erigirse en el gran elector de la contienda colombiana. Su repetido discurso de no reabrir el intercambio comercial y sus amenazas de guerra si ganase Santos, han calado dentro de una población que comienza a vivir tranquilidad y que ansía ahora prosperidad económica.

La mayoría de los que acompañan en intención de voto al candidato del partido verde, interpreta que el militar Chávez le va a Mockus y por eso sus continuos ataques contra Santos……luego, es ilógico que coincidan quienes más se odian: Chávez y la opinión pública colombiana.

Creo que alguien llamará la atención sobre este hecho y al final las cosas se resolverán por un estrecho margen. Amanecerá y veremos.


pereznitu@gmail.com
Cort. El Universal

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