viernes, 6 de julio de 2012

Especulan sobre visita secreta de Raúl Castro

JUAN O. TAMAYO/JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM
La peculiar longitud del viaje del gobernante cubano Raúl Castro a China —al menos dos días, en comparación con los vuelos comerciales que toman alrededor de un día— ha desencadenado especulaciones sobre una escala secreta en el camino.


Funcionarios chinos y cubanos firmaron ocho acuerdos el jueves tras un encuentro entre Castro y el presidente chino Hu Jintao, incluyendo dos memos pidiendo préstamos libres de interés de Beijing a La Habana.

Pero ninguna de las partes comentó por qué tomó tanto tiempo al visitante cubano llegar a China, ni hizo mención alguna de una parada en su travesía de La Habana a Beijing.

El periódico Granma, la voz oficial del Partido Comunista de Cuba, reportó el lunes que Castro salió el domingo de La Habana para una inusual visita a China y Vietnam, pero no dio la hora exacta de su partida.

Los medios de prensa de China reportaron que aterrizó en Beijing el miércoles, indicando que había pasado al menos dos días en camino. Los vuelos comerciales estadounidenses de Miami a Beijing, con una escala, usualmente toman un poco más de 24 horas.

“¿Dónde estaba él?”, preguntó la disidente de La Habana Martha Beatriz Roque en una columna. Si hizo una escala en algún lugar de su ruta, añadió, debió haber sido, como tantas otras cosas en Cuba, “un secreto de Estado”.

Los altos funcionarios del gobierno cubano generalmente tratan de mantener sus actividades como algo altamente confidencial. El ex gobernante Fidel Castro, por ejemplo, nunca ha revelado la naturaleza exacta de la emergencia médica que lo obligó a ceder el poder a su hermano Raúl en el 2006.

Ni los medios de prensa cubanos, ni los chinos, ni los vietnamitas, todos controlados en una u otra medida por sus gobiernos, han publicado fechas precisas de la gira de Castro por los dos países, su primera visita como jefe de Estado.

El periódico italiano Corriere della Sera reportó en el 2007 que Castro acababa de hacer una visita privada al complejo de golf Argentario en la Toscana, al parecer como parte de una visita a la familia siciliana del esposo de su hija Mariela, Paulo Titolo.

“Casi todos los años, Raúl viene de incógnito a Italia para pasar varios días con sus parientes italianos y sus tres nietos, y luego se marcha. Los viajes son privados, mantenidos en secreto y rara vez son comunicados a las autoridades”, añadió el periódico.

El reportaje detalló esta visita de una hora de Castro al Argentario, “impecablemente vestido con un traje tropical de civil” y acompañado por cuatro guardaespaldas cubanos y los dos pilotos italianos de su helicóptero.

“Este es un lugar encantador”, declaró Castro, según el artículo, a los propietarios del complejo luego de que su helicóptero aterrizara en el onceno hoyo. “Ustedes han hecho maravillas. Esto es asombroso. Los campos han sido diseñados de un modo extraordinario”.

El reportaje no citó a ningún directivo del complejo que confirmara de hecho que Castro había visitado Argentario, pero citó que un portavoz del club había dicho: “Es una visita que cualquier golfista apasionado haría”, porque el complejo “está considerado uno de los más hermosos de Europa”.

Mientras tanto, funcionarios cubanos y chinos firmaron ocho acuerdos, según reportes de prensa recibidos desde Beijing, luego de que Castro y Hu se reunieran el jueves en el Gran Palacio del Pueblo, un edificio de 1.85 millones de pies cuadrados en el que se reúne la legislatura de ese país.

Dos acuerdos de cooperación económica y técnica solicitan donaciones y préstamos libres de interés de China a La Habana, y un tercero cubrió un préstamo del Banco de Desarrollo Chino para mejorar las instalaciones sanitarias de la isla, según los reportes de prensa. No se dio más detalles.

Otro acuerdo concierne a la cooperación en asuntos aduaneros que se pondrá en efecto el año próximo y durará hasta el 2015, según los reportes, y el otro trata sobre la cooperación agrícola.

China es el segundo o tercer socio comercial de Cuba, después de Venezuela y a la par con Canadá, con un comercio bilateral que alcanzó $1,800 millones en el 2010. Los intereses de Beijing en Cuba y otras partes del Caribe han crecido en los últimos años.

Se citó que Castro había dicho que su gobierno quería aumentar la cooperación con China a todos los niveles, y que para Cuba “constituye un orgullo mantener relaciones con todas las instituciones de la República Popular China y con su pueblo”.

Hu, quien ha visitado Cuba tres veces desde 1997, declaró que las relaciones históricamente amistosas con Cuba “se han desarrollado grandemente” desde que Castro sucediera a Fidel, y que él estaba seguro de que su visita “aumentará la cooperación a los niveles más elevados”.

Las reformas económicas de Castro son comparadas a menudo con las de China y Vietnam, donde los partidos comunistas en el poder se han movido hacia una economía de mercado pero han retenido un rígido control político.

El gobernante cubano tiene programado reunirse el viernes con el primer ministro Wen Jiabao así como con los dos funcionarios más jóvenes que se espera que los reemplacen el año que viene, el vicepresidente Xi Jinping y el viceprimer ministro Li Kequiang.

Castro visitó China dos veces cuando era ministro de las Fuerzas Armadas, en 1997 y en el 2005.

El Nuevo Herald

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